El Derecho a la Ciudad

 

¿Qué es el Derecho a la Ciudad?

El Derecho a la Ciudad es el derecho de todos los habitantes, presentes y futuros, permanentes y temporales,  a habitar, usar, ocupar, producir, gobernar y disfrutar de ciudades, pueblos y asentamientos humanos justos, inclusivos, seguros y sostenibles, definidos como bienes comunes esenciales para una vida plena y decente.

El Derecho a la Ciudad es un derecho colectivo que pone de relieve la integralidad territorial y la interdependencia de todos los actores civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales reconocidos internacionalmente, tal como se regulan en los tratados internacionales sobre derechos humanos, dotándolos de la dimensión territorial y centrándose en la consecución de un nivel de vida adecuado.  

 

¿Por qué el derecho a la ciudad?

En el corazón del Derecho a la Ciudad está la visión de ciudades y asentamientos humanos descentralizados, inclusivos y sostenibles que aseguren oportunidades de empleo, salud, educación, ocio y cultura para todos sus habitantes. 

Bajo el actual modelo de desarrollo urbano, en el que prevalece una lógica neoliberal que beneficia principalmente a los intereses económicos por encima de los valores sociales, estamos asistiendo a varios procesos interrelacionados que tienen en común el resultado de incrementar las desigualdades y la exclusión. Entre ellos, podemos citar la mercantilización de la tierra urbana, que está siendo robada al público y a las comunidades; el aburguesamiento de los barrios tradicionales y populares; la privatización de los espacios colectivos; y el uso de fondos públicos para promover una mayor infraestructura para los ricos. 

El Derecho a la Ciudad cambia el enfoque de nuestras ciudades de ser campos de juego para el capital y el beneficio, a ser entidades sociales, políticas y económicas vivas. Al reclamar los espacios urbanos como lugares colectivos para las personas, por las personas, se busca evitar la marginación, criminalización y expulsión de grandes sectores de la población de nuestras ciudades.  

 

Pilares del Derecho a la Ciudad

Las ciudades y los asentamientos humanos son entidades polifacéticas que no pueden reducirse a su dimensión material (es decir, edificios, calles, infraestructuras); están de hecho compuestos por ideas (dimensión política), así como de valores sociales (dimensión simbólica).

Comprendiendo las ciudades y los asentamientos humanos como un fenómeno complejo, el Derecho a la Ciudad se basa en tres pilares interdependientes que se relacionan con cada una de las dimensiones anteriores:

  • distribución espacialmente justa de los recursos (dimensión material)
  • agencia política (dimensión política)
  • diversidad sociocultural (dimensión simbólica)